13 September 2018

Estos son mis principios (III)


Miss Winchelsea iba a Roma. Hacía más de un mes que no pensaba en otra cosa y el viaje salía en su conversación con tanta frecuencia que mucha gente que no iba a Roma y que probablemente no iría nunca, consideraba su insistencia una descortesía por su parte. Algunos habían intentado convencerla, sin éxito alguno, de que Roma no era un lugar tan atractivo como se decía, y había incluso quien, a sus espaldas, llegó a sugerir que se estaba poniendo terriblemente «pesada» con «su querida Roma».

El corazón de Miss Winchelsea, H. G. WELLS

[Traducción de Javier Sánchez García-Gutiérrez]

6 comments:

  1. ¿Que Roma no es un lugar atractivo? Esa gente no sabe lo que dice. Espero que la señora Winchelsea pase de ellos.

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    1. Mi impresión es que Wells se burla tanto de la actitud intensita de Miss Winchelsea como de la estrechez mental de sus conocidos.

      Y siento decirte que a Miss Winchelsea no le va demasiado bien en el cuento. Por culpa precisamente del miedo al "qué dirán" personas como esas, que menosprecian Roma.

      Pero el cuento lo recomiendo sin reservas.

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  2. Al margen de esta aclaración tuya tan conveniente para conocer el contexto de la cita, tengo que reconocer que me ha parecido fantástica tal cual y que entiendo a los amigos y conocidos de Miss Winchelsea. La gente se pone muy pesada con lo de viajar y conocer otras culturas, gastronomias y bla, bla, bla. En general todos nos limitamos a repetir las mismas visitas y las mismas actividades cuando salimos fuera. Y cuando no lo haces eres el rarito que siempre quiere llamar la atención. Yo mismo en algunos viajes con amigos me he tomado un día libre para hacer visitas arquitectónicas que solo me gustan a mí y he tenido que aguantar comentarios similares. A mi cada vez me cansa más salir de casa aunque reconozco que lo tengo que hacer de cuando en cuando para romper la rutina y despejarme, pero con 4-5 días me basta y me sobra. Personalmente creo que viajar está sobrevalorado y que se trata solo de un negocio que ha sido instalado entre los deseos del consumidor con mucha habilidad en las últimas décadas. Citando a Ballard en Milenio negro: "El turismo es el gran soporífero. Un enorme timo, que despierta en la gente la peligrosa idea de que hay algo interesante en su vida. Es el juego de las sillas, al revés. Cada vez que para el hilo musical, la gente se levanta y baila alrededor del planeta, y se agregan más sillas al círculo, más puertos deportivos y hoteles Marriott, de manera que todo el mundo cree que está ganando."

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    1. Tenéis mucha razón tú y Ballard. Hace poco vi un vídeo que recopilaba fotos que la gente cuelga en Instagram de sus viajes (torre de Pisa, Taj Mahal, torre Eiffel, playas idílicas, etc.) y eran todas iguales.

      A mí me hace mucha gracia la gente que en el extranjero va a sitios (museos, palacios, etc) que no pisaría si estuviesen a dos metros de su casa. O ese turismo de ir a sitios de pobres en el extranjero cuando uno ni es pobre ni tiene el más mínimo interés por los sitios de pobres de su propio país. O esos otros que van a los restaurantes que recomiendan en las guías de viaje pero luego actúan como si los hubiesen descubierto ellos.

      Y del lado contrario también tenemos a los que nunca nada les parece suficiente ni mejor que lo suyo. En un programa de viajes de una tele local gallega vi una vez a una periodista que, después de haber ido a París, aseguraba sin el menor rastro de ironía que mucho más bonita A Coruña que París, dónde iba a parar.

      Somos asín.

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  3. Pues imagina al volver cuando la Winchelsea les quiere pasar el vídeo de sus correrías por Roma... entonces ya le retiran la palabra.

    Para libro de viajes, Plataforma de Michael Houllebecq. Allí se apuntan hasta los pacatos.

    Saludos

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    1. Qué bueno Plataforma. Muy en la línea de lo que comenta Cities.

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