03 November 2017

Otros tiempos, otros límites

Sorpresa. En 1945 se hacía comedia con eso que en inglés llaman molestation.


Les pongo en antecedentes: Fanny (protagonista de la novela, 14 años) acaba de enterarse de que su tía (una mujer soltera a quien considera su verdadera madre porque la madre biológica, la Desbocada, abandonó el hogar para vivir su vida) se ha echado novio y está a punto de anunciar que se casa. Esto es lo que comentan los primitos de Fanny (hijos de otra tía) sobre el futuro padrastro:
—¡La influencia de un hombre! —exclamó Louisa—. Presiento que se avecinan problemas. Imaginaos que se enamora de Fanny... Eso sí que sería distinto. Como el duque de Somerset con la princesa Isabel... Seguro que te importuna con sus juegos y te pellizca en la cama, ya verás.
—Seguro que no, a su edad...
—A los viejos les gustan mucho las niñas...
—Y los niños —apuntó Bob.
A la caza del amor, NANCY MITFORD
[Traducción de José Carlos Llop]


Aunque sacado de contexto igual no lo parece, cuando uno está leyendo la novela y conoce a los personajes esto hace bastante gracia. Pero yo de ustedes no lo tuitearía, por si acaso.

28 October 2017

Peter Pan y Wendy: en busca de la traducción perfecta



All children, except one, grow up. They soon know that they will grow up, and the way Wendy knew was this. One day when she was two years old she was playing in a garden, and she plucked another flower and ran with it to her mother. I suppose she must have looked rather delightful, for Mrs. Darling put her hand to her heart and cried, "Oh, why can't you remain like this for ever!" This was all that passed between them on the subject, but henceforth Wendy knew that she must grow up. You always know after you are two. Two is the beginning of the end.

Peter Pan and Wendy, J. M. BARRIE


Como deben saber ya, cualquier lista que puedan encontrar en internet del tipo Los mejores comienzos de novelas que no incluya el de Peter Pan es una clara invitación al troleo.

Debo reconocer que de pequeño, siendo como yo era un niño impaciente por hacerse mayor, no me caía demasiado bien Peter Pan. Lo veía como el típico compañero chulito que te reta a saltar tan lejos como él y luego se ríe de ti si no lo consigues. No es que me caiga mucho mejor ahora, a pesar de pertenecer a una generación peterpanizada —cuarentones del mundo, ¿se imaginan a sus padres tomándose en serio cosas como Star Wars?—, pero la novela me parece una maravilla, llena de frases memorables. Los dos años son el principio del fin.


******** VALDEMAR ********


Todos los niños, menos uno, crecen. Desde muy pronto saben que van a crecer, y Wendy lo supo de la siguiente manera: un día, cuando tenía dos años, estaba jugando en el jardín, cogió una flor y corrió con ella hacia su madre. Supongo que en ese momento estaba encantadora, porque la señora Darling se llevó la mano al corazón y exclamó: «¡Ojalá pudieras quedarte así para siempre!» Fue todo lo que ocurrió entre ellas, pero desde ese instante Wendy supo que tenía que crecer. Todos nos enteramos de eso a los dos años. Los dos años son el principio del fin. 

Traducción de Mauro Armiño


Poco que comentar. Mi favorita, probablemente. Lo único que me suena un poquito raro es ese "fue todo lo que ocurrió entre ellas", más que nada porque en español, cuando se habla de que ha pasado o no ha pasado algo entre dos personas, el contexto suele ser otro (riñas, amores, conflictos). Como veremos, otros traductores interpretan que no es que no pasase nada más entre Wendy y su madre sino que ninguna de las dos dijo nada más ("pass between" se suele usar para el intercambio verbal).


******** AKAL ********


Todos los niños crecen, excepto uno. No tardan mucho en descubrir que crecerán, y así fue como lo hizo Wendy. Un día, cuando tenía dos años, estaba jugando en el jardín, cogió otra flor y corrió con ella hasta donde se encontraba su madre. Supongo que debía de tener un aspecto bastante encantador, ya que la Sra. Darling se llevó la mano al corazón y exclamó: «¡Oh, ojalá pudierais quedaros así para siempre!» Este fue el único comentario que intercambiaron sobre el tema, pero a partir de ese momento Wendy supo que debía crecer. Siempre lo descubres al cumplir los dos años. Esa edad es el principio del fin.

Traducción de Axel Alonso Valle


Espléndida edición, repleta de ilustraciones y de notas. Quedarán como reyes si la regalan. Cuatro cosas que me llaman la atención. Primera: "otra flor". Es cierto que en el original pone "another flower" pero en español resulta muy chocante hablar de otra cosa cuando no se ha mencionado la primera o no está implícita en el contexto. No sé si en inglés es más habitual (díganmelo ustedes en los comentarios). Segunda: "hasta donde se encontraba su madre". Demasiado perifrástico ¿no? Tercera: "quedaros". ¿Cuando la madre de Wendy usa "you" se refiere a su hija o a los niños en general? Cuarta: "esa edad". Vale que volver a poner los dos años es redundante, pero ¿quién puede resistirse a una frase tan genial como "los dos años son el principio del fin"?


******** AUSTRAL ********


Y

*** ALFAGUARA ***


Todos los niños, menos uno, se hacen mayores. Tardan poco en saberlo, y Wendy no iba a ser menos. Tenía dos años y estaba jugando en el jardín cuando tomó una flor y corrió con ella hacia su mamá para dársela. Supongo que debía de tener un aspecto encantador, puesto que la señora Darling se llevó la mano al corazón y exclamó: «¡Ay, ojalá te quedaras así para siempre!» No volvieron a hablar de ello, pero a partir de entonces Wendy supo que iba a hacerse mayor. Todos nos enteramos de estas cosas poco después de cumplir los dos años. Los dos años son el principio del fin.

Traducción de Gabriela Bustelo


Me gusta. Aunque algunas soluciones no son demasiado literales ("Wendy no iba a ser menos"), creo que es la que más se parece a lo que habría escrito un autor de literatura infantil que escribiese directamente en español. Y conviene subrayar lo de infantil: es la única traducción que, en lugar de "crecer", opta por "hacerse mayor" (una expresión muy de adulto que intenta que el niño asuma más responsabilidades) .


***** GRIBAUDO *****


Todos los niños crecen, menos uno. Saben enseguida que crecerán, y Wendy también lo supo. Un día, cuando tenía dos años y estaba jugando en el jardín, cogió una flor y corrió con su madre. Debía tener un aspecto encantador, porque la señora Darling se puso la mano en el corazón y exclamó, «Oh, ¡ojalá te quedaras siempre así!»
Eso fue lo único que dijo sobre la cuestión, pero desde entonces Wendy supo que crecería. Te enteras cuando tienes dos años. Dos años son el principio del fin.

Traducción de TprTradurre srl


Primera noticia que tengo de la existencia de la editorial Gribaudo. Creo que es italiana. De todas las traducciones es la que me parece menos elegante ("Wendy también lo supo", "corrió con su madre", "Dos años [sin artículo] son el principio").


******* ALIANZA *******


Todos los niños crecen, excepto uno. No tardan en saber que van a crecer y Wendy lo supo de la siguiente manera. Un día, cuando tenía dos años, estaba jugando en un jardín, arrancó una flor más y corrió hasta su madre con ella. Supongo que debía estar encantadora, ya que la señora Darling se llevó la mano al corazón y exclamó:
—¡Oh, por qué no podrás quedarte así para siempre!
No hablaron más del asunto, pero desde entonces Wendy supo que tenía que crecer. Siempre se sabe eso a partir de los dos años. Los dos años marcan el principio del fin.

Traducción de Nazaret de Terán Bleiberg


Prefiero "una flor más" antes que "otra flor" pero no entiendo qué se gana con poner "con ella" al final de la frase y no justo después del verbo. Tampoco creo que "los dos años marcan" suponga una mejora frente al contundente "los dos años son". Por lo demás, bien.


Sé que también hay una edición de Peter Pan en Cátedra, con traducción de Rodrigo Sánchez Perea, pero no he podido encontrarla. De todas formas, Cátedra nunca sería mi primera opción: a estas alturas de mi vida hay tamaños de letra por los que no paso.

12 October 2017

El agujero del terror


¿Soy la única persona del planeta que no tiene el más mínimo miedo a los payasos pero, en cambio, palidece ante la sola idea de echar un vistazo por la mirilla de la puerta de casa (haya alguien al otro lado o no)?

#Mirillafobia

21 September 2017

Fobias literarias



El hombre menudo abrió una puerta cerrada con llave a estribor y entraron en una especie de guardarropa. Al otro lado se veía una puerta idéntica que conducía a la cubierta de paseo de babor. A la derecha se abrían dos puertas de cristal que comunicaban con el comedor y entre ellas un gran espejo. Frente al espejo, una escalera empinada desaparecía hacia la cubierta inferior. Descendieron por ella y luego por otra más. Allí abajo había cuatro cabinas y un salón con sofás de escay a lo largo de unos mamparos. El hombre menudo les mostró cómo se separaban los sofás con las cortinas.


Roseanna, MAJ SJÖWALL y PER WAHLÖÖ

[Traducción de Cristina Cerezo y Martín Lewell]



Porno para ingenieros navales, interioristas y simpatizantes.

31 August 2017

A Quiet Passion, de Terence Davies: nome

Biopic de Emily Dickinson, la poeta.
Si no lo he dicho mil veces no lo he dicho ninguna: todos (o casi todos) los biopics me parecen más falsos que las sonrisas de Ivana a Donald.

¿Por qué los sigo viendo?

Porque siempre acabo aprendiendo algo. No tanto con la película en sí como con la visita que hago luego a la Wikipedia para comprobar si la vida del personaje no daba para nada más interesante que ese biopic de mierda. En este caso, la comparación con la Wikipedia es especialmente sangrante. No se trata ya de que la película se invente u omita cosas
[Por ejemplo: Una de las mejores amigas de Emily Dickinson, si no la mejor, fue su cuñada Susan, antes compañera de estudios. Algunos investigadores creen que Emily estuvo enamorada de ella y que ese sentimiento inspiró su poesía amorosa. Pues bien, nada de esto se refleja en la película. En la película, Susan es una desconocida random que se casa con el hermano de Emily y que luego aparece de vez en cuando, haciendo bulto en algunas escenas de grupo, sin que parezca despertar sentimiento alguno en Emily.], 
se trata de que uno se lee la entrada de la Wikipedia y la imagen que se forma de Emily Dickinson es mil veces más atractiva que la intensita de la película. Si hasta yo puedo, Terence Davies (director y guionista), ¿por qué tú no?

23 August 2017

Metablog: Cosas que nadie parece recordar

Mi mayor frustración como autor del blog:

que esta entrada —¡la que más veces he autoenlazado!— no tenga ningún comentario del tipo:
Tienes razón. Yo también vi el especial de Navidad de Jim Henson de pequeño y creo que los de Pixar son una panda de copiones de mierda.

Pero gracias a Google sé que no estoy solo:


Pueden leer esto y esto y esto otro y escuchar lo de más acá y empezar a conspiranoiar sin medida, hasta que les parezca una buena idea ponerse un sombrero de papel de aluminio para que Pixar no pueda leerles la mente.

21 July 2017

La casa infernal, de Richard Matheson: nome

Un buen día Richard Matheson se lee una novela de Shirley Jackson sobre una casa encantanda, The Haunting of Hill House, y piensa: "esto se puede mejorar". Y entonces va, escribe un libro con el mismo planteamiento y le estampa el título de Hell House. Se han fijado, ¿no? Hill - hell. A partir de ahí, algunos lectores dirán que mucho mejor la de Jackson, con sus ambigüedades y su narrador poco fiable, y otros, en cambio, dirán que dónde va a parar, mil veces mejor la de Matheson, con su buen puñado de fenómenos paranormales de los de verdad, violentos y terroríficos. 

Y luego Stephen King, el Salomón del horror, hará dos afirmaciones en equilibrio. Por un lado: que la novela de Jackson es la gran novela de lo sobrenatural de los últimos 100 años (junto a Otra vuelta de Tuerca). Por otro: que la novela de Matheson es la más aterradora de las novelas sobre casas encantadas que se ha escrito jamás.

Mi opinión: la novela de Jackson es una maravilla y la de Matheson un truño. 

La casa infernal tiene casi todo lo que me irrita de las películas de terror de serie B. A saber:
  1. Personajes estúpidos sin una pizca de sentido común (ejemplo inventado: "anda que no es maligno este espíritu, voy a hacer una sesión de ouija yo solo en una cabaña del bosque a las tres de la madrugada para preguntarle su color favorito").
  2. Polarización extrema de las actitudes (ejemplo inventado: "esa cortina de la ventana abierta se ha movido sola, ¡vamos a morir!" versus "no te preocupes, hay una explicación racional para todo esto, incluso para este espectro infernal que me está arrancando las tripas"). 
  3. Sistematización de las causas de los fenómenos fantásticos (ejemplo inventado: "¡ya lo tengo!, el fantasma está enfadado porque le han robado el medallón de su amada, si enterramos el medallón en la tumba, no volverá a molestarnos").
  4. Un pasito palante y dos patrás (ejemplo inventado: "que sí, que durante tres noches seguidas el fantasma se nos ha aparecido puntualmente a las doce de la noche, pero ¡da igual!, ¡hoy es un nuevo día!, quedémonos en la casa que seguro que ya no nos vuelve a molestar").

Un ejemplo (no inventado) de lo boba que me parece La casa infernal. ALERTA SPOILER: Es incuestionable que en la casa tienen lugar fenómenos extraños, hay ejemplos a porrillo, solo falta averiguar por qué. La casa fue construida por un tal Belasco, ya fallecido, que nos describen desde el principio como un hombre maligno a más no poder. En cuanto los protagonistas ponen un pie en la casa, Belasco les da la bienvenida desde una grabación antigua que se pone en marcha sola. Pues bien, hasta la mitad de la novela, a ninguno de los personajes —entre los cuales hay dos médiums— se les ocurre pensar que detrás de los fenómenos pueda estar el espíritu de Belasco :ALERTA SPOILER.

Quizás habría podido disfrutar La casa infernal si no hubiese leído antes La maldición de Hill House. Quizás a La casa infernal no le falta gracia desde un punto de vista irónico, si uno se imagina que la intención de Matheson no era otra que burlarse de los personajes poniendo su estupidez a prueba: veamos qué cotas de imbecilidad pueden llegar a alcanzar. Pero cuando un libro aburre, no hay intención que valga.