05 June 2017

Fobias literarias



Llevaba las cejas depiladas en finas líneas arqueadas, lo que le proporcionaba una mirada de sorpresa permanente, o de agravio, o inquisitiva, como la de un niño asustado, pero sus párpados revelaban fatiga. No así sus ojos, de un azul hostil e implacable  como un cielo de pleno verano en el que brilla el sol.


El cuento de la criada, MARGARET ATWOOD

[Traducción de Elsa Mateo Blanco]



Ya puestos, me habría gustado saber si el espesor de las pestañas le daba un aire melancólico, si en los lacrimales se apreciaba reserva, cólera o aturdimiento o si el blanco de la esclerótica evocaba paisajes de fría pureza, como nieve que no ha sido hollada por el hombre.

14 comments:

  1. Ojo con el sarcasmo que como te dejes llevar por él puedes amanecer en el lado oscuro sin comerlo ni beberlo. Si es que amanece en el lado oscuro, claro, ¿no será más bien que allí anochece constantemente?

    ReplyDelete
    Replies
    1. ¿Debo entender que me consideras un ser de luz que todavía no ha caído en el lado oscuro? Gracias, supongo.

      (Yo el lado oscuro me lo imagino como la sombra del lado luminoso, así que supongo que es necesario que haya luz para que exista.)

      Delete
    2. Entre el lado oscuro y los seres de luz hay toda una gradación de grises, con sus alegrías y sus tristezas y ese algo tan difícil de definir que es la vida misma (y perdón por adelantado por la charla catequista)

      Delete
    3. Ahora me llamas grisáceo. Esto mejora :P

      Delete
  2. Qué fuerte, qué fuerte, que me estoy leyendo "el cuento de la criada" ahora mismo. Bueno, quien dice ahora mismo dice anoche. Todo el libro es muy descriptivo. Llevo 140 páginas preguntándome: ¿y esto cuándo empieza? También es cierto que la descripción consigue meterte en ese mundo y contagiarte la espera continua de la protagonista, su aburrimiento. Dicho esto, espero que el "azul implacable" se ponga de moda. Me encantaría tener un vestido azul implacable.

    ReplyDelete
    Replies
    1. Es el libro de moda. A mí me gustó bastante, aunque reconozco que en los pasajes más introspectivos puse el piloto automático.

      Azul implacable debería ser un color de pantone. Me imagino los debates en las tiendas de ropa: "pero esto más que azul implacable es azul riguroso, ¿no?"

      Delete
    2. Imagino el azul implacable como un poco más oscuro que el azul klein, pero más claro que el azul noche. Sí, leo demasiados blogs de moda...

      Delete
    3. Pues yo me lo imaginaba como un turquesa especialmente luminoso. Aunque el Klein me parece bastante implacable, sí.

      Delete
  3. Tuve que reírme a viva voz. Cómo eres.

    ReplyDelete
  4. Pues yo justo me acabo de empezar la serie. Y parece que promete... Me fijaré en ese color azul implacable!

    ReplyDelete
    Replies
    1. Yo empezaré ahora con la serie, aunque ya me he leído el libro poniéndole a la prota la cara de Elisabeth Moss.

      Por si tienes curiosidad, los ojos de color azul implacable son los de Serena Joy.

      Delete
  5. Creo que fue anteayer que apunté el título en la interminable lista de libros que quiero leerme, eso sí bastante lejos de la pole, aunque si empezamos con tanta descripción coñazo -para acabar recordándome a Cesc Fábregas- casi que lo borro.

    Abrazo

    Pd: El lado oscuro es necesario sino todo sería oropel y neciedad (que no sé si existe)

    ReplyDelete
    Replies
    1. No lo borres. El libro merece la pena. Como dice Esti más arriba, las descripciones consiguen hacer más vívido el mundo de la novela. Y no son tan pesadas como puede parecer por el fragmento que he citado. Eso sí, trepidante tampoco es, no te voy a engañar.

      Delete