17 February 2018

Gambito de reina, de Walter Tevis: sime

Mi sinopsis de la novela sería esta: huerfanita, ajedrez, prodigio. Podría añadir una cuarta palabra pero tampoco quiero hacer spoilers. Y este va a ser el leitmotiv de la entrada: palabras sueltas, ideas sueltas, cosas sueltas (mi cerebro). A estas alturas del blog ya se habrán dado cuenta de que no soy una persona discursiva y de que me gusta más una enumeración que a un tonto una tablet.

Antes de empezar con mis siete cosas sueltas sobre Gambito de reina, un apunte: la RAE todavía no ha incluido spoiler en su diccionario, pero sí leitmotiv, y así tal cual, con esa -t- que ningún español sobre la faz de la Tierra ha pronunciado jamás. Desde aquí te lo digo, RAE: cada vez es más difícil defenderte.

Ya sí, mis siete cosas:

1. El ajedrez es la kriptonita de los que nos creemos muy listos sin serlo. Desde esta perspectiva, Gambito de reina se podría considerar una novela de terror.

2. En mi cabeza no puedo evitar decir gámbito, con acento en la -a-. El otro día en el trabajo me preguntaron qué libro estaba leyendo y, para asegurarme de que ponía bien el acento, les dije el título de la novela tan despacio que parecía que me había dado un íctus.

3. Ver una partida de ajedrez es ver a dos seres humanos sentados en silencio mucho rato seguido. ¿Se puede contar una partida de ajedrez en una novela de manera trepidante? Walter Tevis puede.

4. Beth Harmon, la prota, podría —¿debería?— ser un icono feminista. En el ajedrez —que no en la mayoría de los deportes— hombres y mujeres compiten juntos.

5. Ya tengo todo lo que se ha publicado de Tevis en español. Así de mucho me gusta.

6. ¿No les encanta cuando en una peli o en un libro se esquiva un tópico que habría llevado el argumento hacia el drama más previsible? En esta novela pasa varias veces.

7. Qué final.

7 comments:

  1. Me niego a decir chalé o carné, en ese sentido hago también desde aquí un llamamiento a la RAE para que recupere esas tes finales tan estilosas y afrancesadas para chalet y carnet. Curiosamente no se suele cuestionar la t final de robot, complot o fagot.

    Por cierto que has conseguido que me den ganas de leer 'Gambito de reina' con esta reseña tan apasionada.

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    1. La novela tiene fans más ilustres que yo: Jonathan Lethem, Lionel Shriver, Michael Ondaatje.

      Pero te advierto que Tevis no deja de ser (en sus propias palabras, según dice Shriver en el prólogo) «un buen escritor americano de segunda fila». Es decir, que no está considerado alta literatura. A mí me recordó un poco a Don Carpenter y a Richard Yates pero más orientado hacia la literatura popular / de género / de consumo / como la quieras llamar (también tiene novelas de ciencia ficción).

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  2. Pues me lo apunto. Conozco el nombre de Walter Tevis por 'El buscavidas' y 'El color del dinero', pero nunca me he leído nada de él. Me has tentado.

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    1. Si te gustó El buscavidas creo que te puede gustar Gambito de reina. El tipo de protagonista y el tipo de historia se parecen.

      Por si te sirve de pista, yo mi ejemplar lo encontré de casualidad en El Corte Inglés. Y pocos días después lo volví a ver en otro Corte Inglés distinto. Debían de tener varios ejemplares en el almacén y decidieron darles salida.

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  3. Me lo apunto (llevo ya una lista demasiado larga) y eso que detesto el ajedrez. Me pone tan nerviosa como esos ejercicios de lógica con una barca, un río y cómo llevar una col, una gallina, un lobo y no sé qué más.

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    1. Diría que la novela es disfrutable al margen de lo mucho o poco que le guste a uno el ajedrez. A mí al principio me daba un poco de miedo que fuese demasiado técnica y estuviese llena de ristras de movimientos en notación descriptiva (P4R-P3D-C3A...), nombres de jugadas y de estrategias, y dibujitos de tableros, pero la verdad es que no tuve ningún problema. Hay una base técnica pero no resulta nada pesada, está muy bien diluida en la narración. Tevis cuenta las partidas en función de cómo las vive la prota, de manera que si a uno no le interesan demasiado los movimientos concretos de las fichas por el tablero, por lo menos sí entiende el impacto que esa partida está teniendo en la protagonista. Al mismo tiempo, creo que alguien que sea aficionado al ajedrez puede llegar recrear mentalmente las partidas, si no todos los movimientos, al menos sí la colocación aproximada de las piezas más importantes. En resumen, que se puede disfrutar en varios niveles.

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  4. Si ya tienes todo lo publicado por Walter Tevis en castellano quiere decir que este buen hombre debe ser bueno. Me lo apunto.

    El ajedrez no es que no me guste pero creo que terminé mi relación con él hará unos 20 años.

    Saludos

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