31 December 2015

Simes y nomes del sexto bimestre

Sí o no, sin términos medios, porque tampoco Hamlet se quería quedar a medias.

  • Lo que sí:

Reunión en el restaurante Nostalgia, de Anne Tyler

Qué bimestre más flojo, madre mía. El único libro que me ha gustado sin reservas es este de Anne Tyler. Lo compré, primero, porque estaba barato y, segundo, porque en algún lado, hablando de esa obsesión que tienen escritores como Jonathan Franzen de parir la Gran Novela Americana, decían que, sin tanto bombo, Anne Tyler ya había dado a luz unas cuantas Grandes Novelas Americanas —en su variante familias disfuncionales— que se habían ganado los elogios de, por ejemplo, John Updike. Elogios tibios, hay que decir, ya que creo recordar que Updike la citaba como escritora mainstream de calidad, pero mainstream al fin y al cabo. En esta misma línea, lo fácil sería comparar Reunión en el restaurante Nostalgia con un Estrenos TV bien hecho, pero Estrenos TV al fin y al cabo: dramas cotidianos (padre que abandona el hogar, madre de carácter difícil, rivalidad entre hermanos, hijos abrumados por las expectativas de los padres) contados a ras de suelo y con una prosa de andar por casa en zapatillas. Pero no sería justo. Tyler alcanza aquí varios logros que no están al alcance de todo el mundo, sea cual sea la altura artística a la que se aspire. El menor de esos logros: que en una novela en la que cada capítulo está contado desde la perspectiva de un personaje diferente, el interés no decaiga en ningún momento, que no haya personajes a los que nos aburra prestar atención. También: que con un acercamiento tan descomplicado, todos los personajes consigan dejar huella. Y por último: que sin grandes golpes de efecto ni dramatismos exacerbados, la novela emocione.

El talento de los demás, de Alberto Olmos

En el blog Patrulla de Salvación se metían mucho con Alberto Olmos porque creían que no estaba a la altura de la imagen de salvador de la literatura española que él mismo había contribuido a fomentar con el personaje de Juan Malherido. Lo mejor que decían de él era que tenía un cierto talento para las frases felices. En esta novela es verdad que se nota más preocupación por el estilo y por el subtexto en torno a la idea del talento que por los personajes o la historia en sí. Todo lo contrario a Anne Tyler, vamos. Si no está entre los nomes es porque en medio de una cierta tendencia a alargar planteamientos interesantes hasta volverlos pesados, hay partes (bastantes largas) escritas con verdadera inspiración. Partes en la que uno pone el pie y le llevan como una cinta transportadora hasta un final imprevisible. Partes en las que triunfa la narración.


  • Lo que no:

Lolito, de Ben Brooks

Aunque está escrito con gracia y se lee de un tirón, Lolito es como un chocolate a la taza que no ha espesado lo suficiente. El sabor está ahí pero al conjunto le falta densidad. Como no tengo mucho más que decir (la verdad es que el libro me dejó bastante indiferente), solo añadiré que Brooks se apunta a una moda en el diseño de personajes que yo encuentro un pelín cargante: los padres majetes y enrollados que son capaces de seguirle las bromas a su hijo por muy atrevidas que estas sean. Digo moda porque es un tipo de personaje que últimamente se ha ido afianzando en esos productos de consumo juvenil que intentan jugar la baza del ingenio molón —"soy la Dorothy Parker de mi insti"— como, por ejemplo, Juno, Rumores y mentiras o Bajo la misma estrella. Yo prefiero la clásica brecha generacional, sobre todo si hablamos de comedia.

Acceso no autorizado, de Belén Gopegui

En una entrevista que leí hace tiempo, Belén Gopegui hablaba de las dificultades que se encuentran en España los gobiernos de izquierdas a la hora de desarrollar políticas progresistas (el poder en la sombra que se opone al cambio) y pedía a aquellos políticos que ya no estuviesen en activo que nos contasen quién o quiénes estaban impidiendo la reforma del sistema. Conocer al enemigo. Esta novela trata de eso, de las dificultades, de la lucha, y solo por ese motivo ya tiene mi simpatía. El problema es que las buenas intenciones se quedan en muy poca cosa, apenas un thriller lento, poco vibrante y demasiado peliculero para resultar del todo verosímil.

Sexo fácil, películas tristes, de Alejo Flah

La idea de partida está bien: el contraste entre el amor de la vida real y el amor de las comedias románticas: los fracasos amorosos de un escritor frente a la relación idealizada de los personajes del guión que está escribiendo. Sin embargo, la película es muy pero que muy sosa. Los personajes (sobre todo los femeninos) son muy pero que muy sosos. Sale Carlos Areces de amiguete simpático del prota y ni hace gracia. Por cierto, seguro que ya lo ha dicho alguien en algún sitio de la red, pero por si acaso ahí va: Quim Gutiérrez es el José Sacristán de nuestro tiempo.

Phoenix, de Christian Petzold

Anda que no me habré tragado yo docenas de películas perfectamente inverosímiles. Y tan contento. Pero esta no. La premisa de esta peli no la compro. Les cuento: empieza con una mujer, una superviviente de un campo de concentración, que tiene el rostro destrozado. Ingresa en una clínica y se somete a una operación de cirugía plástica con bastante éxito; su nuevo aspecto es muy parecido al anterior, algo especialmente importante en su caso ya que se trata de una conocida cantante. Y ahora viene lo increíble [voy a destripar un poco el argumento, aviso]: su marido, que ya la había dado por muerta, no la reconoce (!) pero, aprovechando el enorme parecido (!!), le propone hacerse pasar por su mujer para recuperar su patrimonio (!!!). No les cuento nada más, pero sepan que todo lo que pasa a continuación es un completo despropósito. Les dirán que la escena final es una maravilla pero no, no compensa la anterior hora y media de sinsentido.

The Assassin, de Hou, Hsiao-Hsien

Si la ven en las listas de lo mejor del año no se lo crean. Está ahí por su exquisita fotografía (ramas mecidas por el viento, no falla), por su reconstrucción hiperhistoricista de siglo IX chino (campesinos con el nivel de suciedad adecuado) y por su vuelta de tuerca al género wuxia (los combates casi son lo de menos) pero lo cierto es que es un rollazo de aúpa, con un guión ininteligible incluso para los chinos. En Youtube, con un montaje de las mejores imágenes que no pasase de cinco minutos, podría quedar mona.

10 comments:

  1. En primer lugar, Feliz Año Nuevo para ti y todos los que merodeamos por aquí.

    Luego, me apunto Anne Tyler por lo bien que me la has vendido.

    Ostras, sigo al Malherido (y su enfanterriblismo posturil) y gracias a tu entrada he descubierto que es Alberto Olmos -llámame ignorante-, del cual tengo Ejército Enemigo y me pareció muy previsible, con lo que el querido Malherido me acaba de perder varios puntos.

    En cuanto a Belén Gopegui leí La Escala de los Mapas y, a pesar de todas las críticas favorables, no me gustó nada con lo que es una autora que no me llama en absoluto la atención.

    De Lolito había leído críticas muy buenas aunque como no hace demasiado leí Crezco del mismo autor, pues estaba espaciando su lectura. Por si le quieres echar un vistazo

    http://vagandoporurano.blogspot.com.es/2014/04/ben-brooks-crezco.html

    Abrazo

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    1. ¡¡Feliz año!!

      Anne Tyler es recomendable si no te asusta la comparación con un Estrenos TV porque me temo que es a lo primero que recuerda, por más que no sea una comparación del todo justa.

      Lo de Alberto Olmos y Malherido se descubrió hace bastante tiempo y él ya no hace nada por ocultarlo. De hecho, las opiniones que expone actualmente Alberto en su sección del diario.es están más cerca de la línea editorial de Malherido de lo que venía siendo habitual hasta ahora en los artículos que firmaba con su nombre real. A lo mejor persona y personaje acaban confluyendo.

      A mí 'Lolito'es que me parece muy poca cosa. Pero me gusta cómo escribe Brooks. Creo que puede darnos obras mejores.

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  2. Mi propósito de año nuevo va a ser leer tanto como tú, así te lo digo.
    Nunca he podido con Belén Gopegui, no me enganchó "las razones de mis amigos". Le di otra oportunidad con "la escala de los mapas" y oye, que tampoco.
    Pero tengo que decir que estoy en total desacuerdo con tu crítica de "Phoenix", me encantó, me emocionó y eso que creo que el género "II guerra mundial" ya ha dado todo lo que tenía que dar de sí.

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    1. Pues no lo dirás por lo poco que he leído este bimestre, apenas cuatro o cinco libros y no muy largos.

      Creo que el libro definitivo de Gopegui es 'Lo real'. Si ese no te gusta te puedes despedir de ella para siempre. Aunque ya veo que tú no le vas a dar más oportunidades (y haces bien: anda que no hay escritores en el mar).

      ¿Ni por un momento te pareció absurdo que el marido no reconociese a la mujer? Que vale que la cara no era idéntica pero ¡el resto del cuerpo sí! ¡La piel! ¡Los lunares! ¡Las uñas! ¡Los dientes! ¡Las orejas! ¡Cosas que ha chupado! ¡Vamos, hombre!

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  3. LLego tarde!!

    Hace tiempo que le tengo ganas a Anne Tyler, me apuntaré esta novela.

    Coincido en un par de 'nomes':

    'Lolito', que me tenía pintaza también me dejó indiferente y estoy contigo en que Ben Brooks aún nos puede traer cosas buenas, me gustó su estilo.

    Y me ha pasado exactamente igual con la película 'Sexo fácil...' Me llevé bastante decepción, me aburrió muchísimo. Yo tuve mi momento Quim pero me está empezando a cansar, el anuncio de Emidio Tucci en el que sale ayuda a este cansancio.

    A Belén Copegui le tengo un cariño especial por 'Las razones de mi amigos' y 'Lo real' pero me da pereza leer otro libro suyo, creo que de momento la dejaré como un bonito recuerdo.

    Y oye, la de Phoenix me tenía buena pinta ! Después de esta crítica creo que me lo pensaré...

    Luego me paso por esa lista ;)

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    1. La de Anne Tyler pasa por ser su mejor novela así que no es mala opción para empezar.

      Quim Gutiérrez me recuerda a Sacristán en la forma de hablar rápida e intensa que tiene (y que tanto explota en las comedias) y en el tipo de papeles que escoge últimamente. Igual debería dosificarse más, sí.

      A mí es que Belén Gopegui, así de lejos, me cae muy bien. Y me parece una voz necesaria.

      'Phoenix' puede que te guste. Ya sabes que coincidimos mucho más en los simes que en los nomes.

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  4. Vi 'The Assassin' en Sitges 2015 y certifico palabra por palabra tus comentarios. Como nota desvergonzada, diré además que me quedé dormido y si no me fuí del Auditori porque justo al acabar ésta entraba a ver otra en la infame sala Tramuntana, en las catacumbas del mismo edificio. Vista la cantidad de bodrios que me tocó aguantar el año pasado, puedo asegurar que Sitges 2016 no disfrutará de mi presencia.

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    1. Yo tuve que pellizcarme con furia para no caer en brazos de Morfeo. Peli ideal para echarse la siesta.

      Pues a mí me gustaría ir alguna vez en la vida al Festival de Sitges. Alguna joyita siempre cae ('It Follows').

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    2. No, si cosas buenas tb se ven, efectivamente, pero este año y en mi caso particular la relación ha sido 3-4 truños por cada peli buena. Si no has estado nunca te lo recomiendo, es una experiencia que merece la pena. Yo no digo que no vuelva nunca, pero tengo muy claqro que 2016 toca descansar.

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    3. Si algún año me animo te pediré consejo.

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